27 de abril de 2016

[ENTREVISTA] Pablo Alborán, a la conquista del mundo


Este famoso cantautor nació el día 31 de mayo de 1989, en Málaga, España. Con un innato talento musical, compuso sus primeras canciones a la edad de 12 años.

En su carrera profesional, que apenas empieza su quinto año, Pablo Alborán tiene un recuerdo muy entrañable: cuando fue a firmar autógrafos para promocionar su primer disco. Mientras pensaba que iban a ir unas cuantas personas porque era un desconocido, al final hubo más de 4.000 haciendo fila, algo que no pasaba en España desde hacía años.

Pablo acepta que lloró porque no sabía que eso le podía pasar. Ahora está convertido no solo en el cantante consentido de España, sino de América Latina y de los hispanos en Es-tados Unidos, y su éxito ha llegado a tantas partes, que está pensando en grabar en otros idiomas, algo que le inspiró su reconocimiento al Grammy estadounidense.

Hace unos días hablamos con Pablo de su disco más reciente: Tour Terral.

A veces los discos en vivo marcan el cierre de una etapa en la carrera de muchos artistas, ¿es el caso de Tour Terral?
En cierto modo sí, nosotros teníamos la ilusión de sacar un disco que mostrara nuestro trabajo por Latinoamérica, Estados Unidos, España, Portugal y todos los países a los que hemos ido. Ha sido una gira muy dura y asumimos el reto de plasmarla en un disco y un DVD, para que esos momentos quedaran para siempre. Voy a viajar, me voy a Estados Unidos y tengo otra gira por América Latina, así que hay una etapa que se cierra y otra que se vuelve a abrir.

¿Qué fue lo que hizo tan dura esta gira?
Que soy precavido. No soy asustadizo, pero me gusta ir con calma, así que cuando se me propuso la idea de esta gira con casi 90 conciertos en poco tiempo, me asustó la posibilidad de no llenar los sitios y de no estar listo, porque tuvimos poco tiempo para prepararla. Pero desde el arranque en Colombia fue un éxito, en todos lados estaban agotadas las localidades. Todo el equipo estaba sorprendido, porque cuando uno se arriesga y sale bien, la alegría es doble. La gira que tuve en España fue maravillosa y después vino la de Estados Unidos. Era un reto, porque era la primera vez que iba, y uno tiene sus nervios, pero todo fue muy bien.


¿Aprendiste algo de ti al enfrentar esos retos?
Por supuesto, he aprendido a escuchar más y a trabajar mejor en equipo. Todos hemos aprendido; no sé trabajar de otra forma más que en equipo, ayudándonos entre todos siempre.

¿Qué diferencia hay entre el Pablo Alborán que grabó su primer disco en el 2011 y el de ahora?
Hay cosas que han cambiado y otras que no. Entre las que no han cambiado están que sigo siendo un niño que tiene la ilusión por aprender; me aburro con facilidad en el sentido de que siempre estoy buscando cosas nuevas; también, que al público y todo lo que rodea mi profesión les tengo un respeto absoluto. Lo que sí ha cambiado es que yo antes era muy impaciente y nervioso, lo quería todo ya, y esta profesión te va enseñando que todo es más lento y que al final las cosas salen muy distintas a lo que uno cree. Por eso hay que aprender a tener calma, lo que me cuesta mucho porque soy hiperactivo. Decías que estás preparando tu siguiente disco.

¿Tienes una idea de cómo va a ser?
Sí, como te decía, no sé parar, aunque esté relajado en casa, en Málaga, con mi familia. Ahí tengo un estudio y estoy componiendo como loco. Iré a Nueva York y Los Angeles a preparar el disco con mucha calma y a trabajar con distintos productores, en diferentes idiomas. Todos los temas en español son míos y las canciones en los otros idiomas (inglés y francés) son con otros compositores.

¿Cómo compones?
Llevaba un tiempo sin hacerlo, pero tenía muchas ideas en mi teléfono. Así que me encerré en mi estudio en Málaga y comenzaron a surgir varias canciones. También sucede algo que no sé por qué sea así, pero tomo mi guitarra o me siento al piano en mi estudio y, de repente, explota: salen canciones enteras y sentimientos que necesito plasmar. Todo surge de golpe.


“Esta profesión te va enseñando que todo es más lento... He tenido que aprender a tener calma, lo que me cuesta mucho, porque soy hiperactivo”

¿Quién te inspiró a convertirte en cantante?
Fue un sentimiento que tenía desde que era niño. Recuerdo que de chico le daba golpes al piano o veía a mi hermano tocar la guitarra muy bajito, porque le daba vergüenza, y yo era el único que lo escuchaba. Cuando fui más grande, le robaba la guitarra y me escondía con ella. Al final todo eso hizo que me dedicara a la música junto con esta necesidad natural de contar lo que siento a través de ella.


Has tenido 11 nominaciones al Latin Grammy, incluyendo una al Grammy en inglés. ¿Son importantes para ti los premios?
Creo que el mejor premio es seguir dedicándome a lo que me gusta. Ese es el premio absoluto, porque puedes ganar 100.000 galardones, pero si no trabajas en lo que te gusta, es una pena.Yo tomo los premios como una motivación, una inyección de energía y adrenalina, porque valoran tu trabajo. También tuviste el reconocimiento del Goya por el tema de la película Palmeras en la nieve.

¿Compones distinto cuando es un trabajo por encargo, como este, a cuando lo haces por tu cuenta?
Fue diferente, es la primera vez que lo hago así. Cuando lo hago por mi cuenta escribo de lo que quiero, pero aquí no podía, pues había una historia. Fue muy divertido, porque fue un proceso nuevo. La canción intentó explicar un poco la película, pero sin ser muy preciso, sin contarla toda.Para componer, “a veces tomo mi guitarra o me siento al piano en mi estudio y, de repente, explota: salen canciones enteras y sentimientos que necesito plasmar”, confiesa Pablo.

Fuente: Vanidades.

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